
El equipo de la unidad de Electrofisiología del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner realizó la primera ablación por radiofrecuencia con utilización de un sistema de navegación tridimensional (3D) en una paciente de 68 años con arritmia cardíaca, quién fue dada de alta a las 24 horas ser intervenida.
Históricamente, la ablación por radiofrecuencia standard dependía de la fluoroscopia (rayos X), una técnica que ofrece una proyección bidimensional del corazón mediante utilización de rayos X.
“La navegación 3D vino a romper esa limitación al crear una imagen tridimensional digital de la cavidad cardíaca del paciente en tiempo real, sistema que funciona de manera similar a un GPS de alta resolución”, destacó el doctor Emilio Logarzo, coordinador de la unidad de Electrofisiología del servicio de Cardiología del HCANK, a cargo de la intervención junto a Tomás Marinacci, médico electrofisiólogo integrante del equipo.
Esta tecnología no es solo un avance tecnológico, “es el gold standard que redefine la seguridad del paciente y la eficacia clínica en el tratamiento de ciertas arritmias complejas”.

Este sistema de navegación 3D permite al electrofisiólogo visualizar los catéteres y las cavidades cardíaca con una precisión milimétrica, con uso mínimo o sin el uso de radiación, para localizar con exactitud los diferentes sitios de ablación para el tratamiento de las arritmias.
Asimismo, el uso de este tipo de tecnología reduce el uso de rayos X, protegiendo al paciente y al equipo de salud, y aumenta la tasa de éxito en el tratamiento de las arritmias complejas y mejora la seguridad del paciente.
“En nuestro hospital comenzamos con el programa de tratamiento de arritmias con esta metodología en una paciente con antecedentes de aleteo auricular, una arritmia con origen en la aurícula derecha”, detalló Logarzo, agregando que “la utilización de esta tecnología permitió realizar un mapeo de la aurícula y evaluar el circuito de la arritmia”.
De esa manera se realizó la ablación por radiofrecuencia en el sitio vulnerable del circuito de la arritmia, generando el corte de la misma con imposibilidad de volver a generarse.
“La implementación de sistemas de navegación 3D en un hospital público -afirmó Logarzo- no se ve como un gasto, sino como una inversión sanitaria, al reducir los tiempos de hospitalización y aumentar la tasa de éxito en estos procedimientos”.
Este avance “consolida nuestro compromiso con la innovación asistencial, garantizando que el acceso a la mejor tecnología médica no sea un privilegio, sino un derecho garantizado por la excelencia de nuestros equipos de médicos”.
El sistema público de salud optimiza sus recursos y devuelve a los ciudadanos una mejor calidad de vida.