Primera intervención cardíaca de cierre de orejuela en paciente con riesgo de ACV
A través de un procedimiento mínimamente invasivo sin cirugía ni apertura de tórax un equipo especializado del servicio de Cardiología del Hospital Cuenca Alta Néstor Kirchner intervino exitosamente a un hombre de 65 años, realizando el cierre de “orejuela”, pequeño sector del corazón, por vía venosa femoral implantando un dispositivo especial. El paciente fue dado de alta sin presentar intercurrencias y se encuentra en seguimiento por el servicio de cardiología.

“Un paciente de 65 años con antecedente de una miocardiopatía dilatada con fibrilación auricular paroxística que presentaba un hematoma orofaringeo sofocante espontaneo requirió internación y traqueostomia, por lo que se suspendió el tratamiento de anticoagulación y se indicó el cierre de orejuela”, detalló el doctor Pablo Olmedo, coordinador de la unidad de Hemodinamia del HVANK.
La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente y aumenta el riesgo de accidente cerebro vascular (ACV). En la fibrilación auricular no valvular, alrededor del 90% de los trombos que embolizan se forman en la orejuela izquierda, una pequeña cavidad de la aurícula donde la sangre se estanca.

“La anticoagulación -explicó Olmedo- es la base del tratamiento, pero hay pacientes no se pueden anticoagular por alto riesgo de sangrado o no se lo puede hacer de forma segura, como por ejemplo antecedente de hemorragia digestiva o intracraneal, el que tiene caídas frecuentes, insuficiencia renal avanzada, plaquetopenia o un riesgo hemorrágico que supera el beneficio”.
El médico especialista en cardiología intervencionista puntualizó que en este caso al no poder anticuagularse el cierre de orejuela reduce el riesgo de embolia.

Para esos pacientes la alternativa es sellar la orejuela desde adentro con un dispositivo excluyendo de esa manera la fuente del trombo, intervención que dura aproximadamente una hora y en general el paciente se va de alta en 24 a 48 horas. Con el tiempo, el dispositivo queda cubierto por tejido propio.
“Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza por vía venosa femoral, sin cirugía ni apertura del tórax. El mismo se lleva a cabo con guía de ecocardiograma transesofágico y fluoroscopía, se hace una punción transeptal para llegar a la aurícula izquierda, se mide la orejuela y se implanta el dispositivo en este caso utilizamos el dispositivo LAMBRE”, resumió Olmedo.

El éxito del cierre de orejuela reduce el riesgo embólico y el paciente puede dejar la anticoagulación crónica. Los estudios randomizados mostraron eficacia comparable a la anticoagulación oral para prevenir ACV, con menos sangrado mayor a largo plazo.
La primera intervención de cierre de orejuela estuvo a cargo de profesionales especializados de las unidades de Hemodinamia y Electrofisiología del servicio de Cardiología del Hospital Cuenca alta Néstor Kirchner.
El paciente fue dado de alta sin presentar intercurrencias y se encuentra en seguimiento por el servicio de Cardiología de la institución.
